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Solo adultos

por jero20
domingo, 02 de noviembre del 2008 a las 20:56
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Lois desnuda

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A LA HORA DEL SEXO - El vibrador seguia en mis entrañas clavado hasta el fondo, su lengua jugueteaba con mi rajita, con mi clitoris, mi culo y sin poder contenerme me entregue a uno de los mejores orgasmos de mi vida

A LA HORA DEL SEXO El vibrador seguía en mis entrañas clavado hasta el fondo, su lengua jugueteaba con mi rajita, con mi clítoris, mi culo y sin poder contenerme me entregué a uno de los mejores orgasmos de mi vida

Soy una chica de 29 años que después de mucho vagar y tras haber tenido alguna que otra relación más o menos satisfactoria, he encontrado al hombre de mi vida. Nuestra relación esta basada en amistad y confianza, humor, ternura y, por supuesto, una sexualidad desbordante, que intentamos hacer que sea diferente cada día.

Nos une nuestra afición por los juegos eróticos y el morbo y a la hora del sexo estamos abiertos siempre a probar cosas nuevas. Y ya paso a contaros una de las noches más fantásticas junto a él.

Todo empezó una mañana de sábado. Me levanté con desgana y tras una ducha rápida salí de casa a hacer unas compras. Él no quiso acompañarme ese día con la excusa de no sentirse bien así que me marché. En la tarde me fui a dar un largo paseo con nuestra perra para relajarme un poco y a las 2 horas más o menos recibí su mensajito pidiéndome que regresara, que me echaba de menos.

Al entrar en casa olía riquísimo a comida, pero al mirar hacia la cocina estaba todo tal y como yo lo dejé, así que no le di mayor importancia. Él me esperaba tras la puerta del salón para estrecharme en sus brazos y regalarme esos dulces besos que tanto me gustan y tras un ratito de ronroneo me dijo que me tenía preparado el baño para que me terminara de relajar. ¡Fue divino! Sales, bien de espuma, velitas, incienso y pétalos de flores en la bañera, tal como a mí me gustaba...

Me ayudó a desnudarme y entrar en la bañera y cerró la puerta tras él al salir. Tanto me relajé que me quedé dormida pensando en que habría hecho yo para merecerme el hombre que tenía. No sé cuanto tiempo pasó hasta que mi dulce adonis volvió a por mí, solo sé que en ese momento tuve más claro que nunca que se lo merece todo...

-¿Te pondrás elegante para mí esta noche?- me preguntó con el brillo de la lujuria en sus ojos.

Supe que tramaba algo, porque al entrar al dormitorio encontré la ropa que quería que me pusiera. Nada de lo que escogió me sorprendió, en especial la ropa interior: corsé de liguero con tanguita en rojo a conjunto, medias negras de seda, un vestido negro ajustado de escote palabra de honor que dejaban mis hombros completamente descubiertos y mis sandalias de tacón altísimo.

Yo soy bastante normalita: 1,60 de estatura, pelo a mechas por los hombros, 95 de pecho que son mi orgullo, blanquita de piel y ojos grandes, marrones, de largas pestañas. Después de 2 embarazos aún me conservo bastante bien y con todo en su sitio, así pues, como toda mujer cuando me arreglo gano mucho.

Esa noche en especial, ante la incertidumbre de lo que me esperaba, estaba radiante. Mi imaginación volaba en busca de respuestas haciendo que mi excitación aumentara hasta límites insospechados. Estaba tan absorta en mis pensamientos que ni siquiera me percaté de lo que sucedía a mi alrededor.

Al salir ya lista para "la sorpresa" le vi a él... ¡estaba espléndido! Su maravillosa sonrisa me esperaba ante la puerta del salón. Él mide 1.90, 90 Kg. aproximadamente, moreno de piel y pelo, y con unos ojazos marrones que me quitan el sueño. Quizás me ciegue el amor que siento por él, pero estaba por arrancarle el traje en ese mismo momento.

Abrió la puerta dándome paso como todo un caballero y vi todo lo que me había preparado: más velitas, incienso, mi música favorita de fondo creando ambiente y la mesa preparada como en un restaurante de 5 tenedores. En ese momento sentí tantas cosas que no podría definirlas con palabras...

Después de la deliciosa cena en la que más que comer la comida nos comíamos con la mirada el uno al otro, por mi mente cruzaron varias ideas para pagarle de algún modo todo lo que estaba haciendo por mí. Esto me ponía en un dilema: mi deseo me pedía sorprenderlo y mi cabeza intentaba frenar mis impulsos para no interferir en su plan... Y como no... Ganó mi deseo...

De postre

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puso unas copitas de helado, mi mejor aliado para subir su temperatura hasta hacerle delirar de placer, y sin pensarlo dos veces llevé la cuchara a mi boca sin dejar de mirarle con picardía y lamí igual que haría con su polla. Eso le pone a cien, y mientras él disfrutaba del espectáculo yo seguía en mi afán de hallar algo que lo dejara alucinado...

Me fui hacia el equipo de música, puse Tizziano Ferro, en concreto una canción que me pone a mil revoluciones por segundo, y empecé a bailar para él. Una de sus fantasías era que yo le hiciera un striptease y yo le daba largas una y otra vez.

Me aterrorizaba quedar ridícula ante él. Pero vi como acariciaba su polla por encima del pantalón y comprendí que por muy mal que lo hiciera él no lo tendría en cuenta, hice amago de bajar mi vestido y se mordió el labio de tal manera que casi se queda sin él. Aquel gesto me dio la confianza necesaria para seguir sin preocuparme por nada más.

Bailé como nunca, me meneaba y gozaba mi cuerpo por el suyo como una gata en celo. Aquello se convirtió en una pequeña lucha porque sus manos buscaban apresar mi cuerpo y yo huía para no dejarle. Le até las manos tras la espalda demostrándole quien mandaba allí a partir de ese instante.

Sus ojos salían de las cuencas a cada prenda que me quitaba y su polla dura y caliente empezaba a emanar sus jugos atravesando ya la tela del pantalón...Sufría a la vez que disfrutaba del espectáculo de verme contonear ante su atenta mirada.

Me despojé de casi todo, quedando únicamente con mi tanguita mojado, las medias y los zapatos. Volví a su lado para torturarle un poco más, me rocé de espaldas a él, algo agachada, dejándole mi culito y mi rajita a la altura de su boca.

Pudo rozarme con su húmeda y ardiente lengua haciendo que por un momento perdiese el norte y me dejara llevar por aquella placentera sensación, pero mi propio gemido me sacó del trance haciéndome reaccionar y continué bajando negándole la degustación de mis mieles. Me fui rozando por su pecho hasta quedar sentada en su duro miembro.

Estaba más duro que nunca, temblaba y por su voz entrecortada por el deseo incontrolable entendí que era hora de calmarle un pelín. Le fui abriendo su camisa mientras le besaba como una posesa...Ahora te toca a ti desnudarte... ¿qué tal si te ayudo?

No hablaba, solo gemía a cada roce de mis manos por su torso desnudo y febril. Fui degustando su cuerpo mientras lo liberaba de la incómoda presión que sentía su verga. Esta salió disparada, quedando tiesa ante mi insaciable mirada. Seguí besando y mordiendo por la parte interna de los muslos hasta que decidí dejar la tortura por un momento y me tragué toda su polla...

Que cruel eres. - Decía entre gemidos- que bien la chupas.

A los pocos minutos me decía que parase, que se iba a correr, pero yo seguí en mi empeño mordiendo suavecito sus huevos mientras mi mano seguía masturbándolo y al fin se corrió.

Volví a beber de sus dulces labios dejándole disfrutar del momento y cuando volvió en sí me fui hasta el sofá, me tumbé abriendo por completo mis piernas, retiré a un lado el minúsculo tanguita y empecé a masturbarme para él con un dildo estupendo que aún no habíamos estrenado. Él no perdía detalle y a los pocos minutos volvía a estar su verga en posición de combate.

Estaba viendo cumplida otra de sus fantasías: verme dándome placer ante sus ojos. Ya cuando a punto estaba de correrme le hice arrodillarse ante mí para que continuara con su lengua el trabajito que habían comenzado mis manos. Las suyas aún estaban atadas a su espalda.

Arrodillado entre mis piernas su lengua jugueteó con mi rajita, con mi clítoris, mi culo, el vibrador seguía en mis entrañas clavado hasta el fondo y sin poder contenerme mucho tiempo me entregué a uno de los mejores orgasmos de mi vida hasta ese momento, apresando su cara entre mis piernas por las convulsiones que sacudían mi cuerpo y bañando su boca de mis dulces jugos, que él bebía con devoción.

Tras reponerme un poco le solté las manos y a partir de ese momento dejé que el resto de la noche hiciera conmigo lo que quisiera... Pero eso ya es otra historia.

POR EL CULO DE SUSANA - Me dijo que le diera por el culo, se puso de rodillas, lami su ano y lo lubrique bien con saliva y se la meti de una, la taladraba mientras ella gemia de placer, le llene las tripas de leche

POR EL CULO DE SUSANA Me dijo que le diera por el culo, se puso de rodillas, lamí su ano y lo lubriqué bien con saliva y se la metí de una, la taladraba mientras ella gemía de placer, le llené las tripas de leche

Después de leer muchos relatos aquí en esta página y ponerme cachondo con ellos, me he decidido a contar mi experiencia para que los demás también se exciten. Lo que narro a continuación es totalmente verídico.

Bueno, primero me presento, mi nombre es Kiko, tengo 19 años, soy un chico moreno, con los ojos marrones, 1.80 y unos 85 kilos de peso aunque tengo complexión fuerte de practicar deporte.

Mi vida sexual no es muy abundante aunque tampoco me puedo quejar, pero desde que me pasó esto ha comenzado a animarse, no se si será por casualidad.

Bueno, empiezo a contar. Todo ocurrió el último día de junio de este año. Ese día acabamos los exámenes en la universidad y para celebrar el fin de exámenes nos íbamos a ir el día 1 de julio al chalet de un amigo a celebrarlo toda la clase (fuimos casi 60).

Yo sabía que en esas fiestas podía haber relaciones sexuales, además ya me habían dicho que una chica de mi clase andaba tras mis huesos. Como soy precavido ese día por la noche cuando volvíamos de fiesta sobre las 4:30 de la mañana paseando por Valencia, mi ciudad, rumbo a mi casa vi una farmacia de guardia. Entonces pensé en comprar condones para la fiesta por lo que pudiera pasar.

Al entrar a la farmacia no había nadie pero pronto salió a atenderme una chica. Llevaba un pequeño cartel que decía que se llamaba Susana. Era joven, tendría unos 30 años, el pelo moreno y rizado por los hombros, unos ojos negros preciosos y no debía medir más de 1.70. Sus tetas eran bastantes grandes.

Llevaba puesta una bata blanca y debajo se le adivinaba una pequeña camiseta de tirantes y unos shorts ajustadísimos. Me quedé mirando sus hermosos pechos en principio. Los pezones se notaban erguidos y duros a través de la camiseta porque no llevaba sujetador por lo que pensé que en la trastienda estaría masturbándose o algo así porque salió medio arreglándose.

Cuando pude levantar mi vista de sus pechos me dirigí a ella:

-Una caja de preservativos, por favor. -¿12 unidades?-me dijo. -Sí, gracias- llegué a decir yo.

Me dijo cuánto le debía y fui a pagarle, pero como no podía quitar los ojos de sus pechos se me cayó la cartera. Para quitar un poco de nerviosismo se me ocurrió soltar...

-No se romperán ¿verdad?

Su respuesta me dejó helado.

-Pasa a la trastienda y les hacemos una prueba.

No lo dudé y pasé a la trastienda, allí y nada más entrar ya me sopló un poco por detrás y sobó mi culo, eso acabó por decidirme, me giré y la agarré de la cintura y le di un beso apasionado. Mientras la besaba comencé a manosear sus pechos y ella me tocó el paquete. En un momento se me puso durísima. Le quité le bata y la camiseta y comencé a besar esos pechos y a morder sus pezones que lucían erguidos y duros.

Entonces me dijo que me pusiera en una camilla que tenían allí. Me senté, ella se quitó los shorts y quedó completamente desnuda. Tenía el coño depilado y en cuanto apenas tenía una fina raya de pelos.

Se acercó a mí, me bajó la bragueta y comenzó a masturbarme. Tardó poco en meterse mi polla en la boca y hacerme una de las mejores mamadas que me han hecho nunca. Yo sobaba sus tetas mientras. Quise corresponderle así que me tumbé para que quedara encima de mí en posición de 69. Mientras ella lamía mi polla con gran dedicación, yo comencé a lamer su coño del cual ya salían ríos de fluidos, ella soltó un gemido cuando yo metía algún dedo o metía mi lengua.

De repente se levantó y se puso a horcajadas encima mío con mi polla apuntando a su vagina directamente, bajó su cuerpo y la penetré. Los dos soltamos un tremendo gemido de placer. Entonces comenzó a subir y bajar aumentando poco a poco la velocidad y me dijo que quería que me corriera en

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su boca. Me puso tan cachondo que enseguida saqué mi polla para descargar con todas mis fuerzas en su boca y su cara. Tenía semen por todos lados, hasta en sus pechos. Me limpió la polla con tanta dedicación que enseguida se me volvió a poner como una piedra.

Me dijo entonces que le penetrara el culo. Así que se puso de rodillas en la camilla con un cojín debajo. Yo lamí su ano y lo lubriqué bien con saliva, entonces apunté con mi polla y se la metí toda de un golpe.

Era la primera vez que la metía por detrás y me encantó. Comencé a bombearla con gran rapidez mientras ella gemía de placer. Esta vez sí que lo solté todo dentro de ella y me quedé encima de ella besándonos. Luego nos limpiamos mutuamente, me preguntó mi nombre, se lo dije y me fui.

De lo que ocurrió en la fiesta ya os contaré otro día.

DEPILACION AGRADABLE - Silvia gemia de placer, saque mi polla de su culo y alterne con su coño, lo que la hacia volverse loca de placer, no tardo en llegar al orgasmo, tenia un ritmo que me corri sin poder contenerme

DEPILACIÓN AGRADABLE Silvia gemía de placer, saqué mi polla de su culo y alterné con su coño, lo que la hacía volverse loca de placer, no tardó en llegar al orgasmo, tenía un ritmo que me corrí sin poder contenerme

Después de un tiempo en el que siempre le he pedido a mi chica que se depilara su conejito, ella también me lo pidió a mi, la verdad no a las claras, pero siempre que me la chupaba se quejaba de esos pelitos que te quedan en la boca y que tanto te cortan el subidón de una buena mamada.
La primera opción para depilarme fue la maquinilla, ya que la cera no debe ser muy apropiada para zonas tan delicadas, pero después de un par de intentos, en los que los picores posteriores al crecer el pelo de nuevo eran bastante desagradables, opté por decidirme e ir a una clínica de depilación laser.
No me compliqué mucho y fui a la que más cerca me quedaba de casa, al entrar me dio un poco de corte, ya que solo eran mujeres las que trabajaban allí y yo debía de ser uno de los pocos clientes masculinos.

El hecho es que tengo bastante vello por todo el cuerpo y solo quería depilar las ingles y los genitales, y al decírselo a la chica de recepción creí ver en ella una mirada de extrañeza, pero nada más. Pasé unos 15 minutos en una sala de espera y después me hicieron entrar en la sala del laser.

Entró conmigo la chica que me haría la depilación, la verdad no se si era enfermera o estiticien, lo que si se, es que era una morena preciosa, con unas piernas bien torneadas y que dejaba ver un escote, que si bien no era excesivamente pronunciado, si dejaba ver lo voluptuosas de sus formas.

Me dijo que me desnudara y me tumbase en la camilla, cosa que hice sin objeción alguna, pero empezó a pasarse por mi cabeza la idea de que aquella mujer impresionante tendría que tocar mis genitales en breve, lo que hizo que mi pene empezase a crecer de manera aún poco notable, ya que intenté pensar en temas de trabajo, para no pasar un mal trago.
Silvia (vamos a ponerle este nombre), me comentó que antes de empezar con el laser me tendría que aplicar una crema calmante, al empezar a tocarme con aquella crema, mi pene empezó a crecer de forma exagerada, yo no sabía donde meterme y sin embargo ella empezó a esbozar una sonrisa un tanto pícara.

- Lo siento, no ha sido voluntario, le dije, con voz entrecortada. - No suelo tener clientes masculinos y menos para depilación genital, pero si a nosotras nos creciesen alguna de nuestras partes cuando estamos en estas situaciones, creo que también nos pasaría lo mismo. Además soy una profesional y no te lo tendré en cuenta me dijo pícaramente.
Pasaron unos segundos de silencio en los que siguió con su trabajo y de repente me dijo: - ...Seguro que si es mi jefa la que te hace esto no hubieras tenido esta erección.
Lo pensé un segundo y respondí sin titubeos: - No, ella no me hubiese producido ninguna erección, eso es verdad.
Silvia tomó entonces mi pene con su mano, liberó mi glande y le dio un dulce beso en la punta, luego me miró y al ver mi cara de excitación se lo metió en la boca, dándome todo el calor de su lengua húmeda.

Su mano y su boca se movían acompasadamente con un ritmo que hacía que mi pene siguiese creciendo hasta el límite, luego al tiempo que seguía con su mano en mi pene, empezó a pasar su lengua por las ingles, pasó a mis huevos y fue bajando poco a poco hasta mi culo, que lamió con mucha dedicación, haciéndome el mejor beso negro de mi vida.

Ya no podía aguantar tanta tensión y empecé a gritar que me corría, ante lo que ella volvió a poner de nuevo mi polla en su boca, y tragó hasta la última gota de mi leche.
Después de unos segundos para recuperarme de tan magnífico orgasmo le dije que se subiese ella en la camilla y le quité la ropa al tiempo que besaba su boca, y su cuello, me puse encima de ella y empecé a rozar mi polla contra su coño, hasta que esta se introdujo sola, nos movíamos acompasadamente disfrutando ambos de nuestros cuerpos.

Silvia se giró, poniéndose de rodillas y ofreciéndome su culo redondo y duro, el cual yo ataqué con mi polla de

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una forma dulce pero contundente, ella gemía de placer al tiempo que yo iba empujando cada vez con más fuerza, saqué mi polla de su culo y la fui alternando con su coño, lo que la hacía volverse loca de placer.
Volvi a tumbarme para dejar que ella me cabalgara desde arriba, ella no tardó en llegar al orgasmo, llevaba sus caderas a un ritmo que hacía que mi polla engordara cada más dentro de su coño, hasta que definitivamente me corrí sin poder contenerme. Ambos quedamos tumbados en la camilla durante unos minutos, luego ella se vistió y como si nada hubiese pasado y siguió haciéndome la depilación por la que yo había ido.
Me fui de allí depilado, bien a gusto y con su teléfono en bolsillo.

Espero y deseo que les haya apetecido mi relato, no olviden de votarlo...Gracias.

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jero20

jero20 escribió esta anotación hace 1 año. En ella habla sobre Solo Adultos.

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Comentarios

Solo adultos (Duhamel)
ESPERO QUE ESTA PÁGINA NO VENGA CO VIRUS PORQUE EN INTERNET DÓNDE HAY PORNO HAY VIRUS XD...(01 ene)
Solo adultos (NadiaDouaa)
Felicitaciones y mucha suerte con el nuevo blog....http://paraiso-teens.blogspot.com/...(02 nov)

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